Teresa Chantada, directora de Sostenibilidad y Marca de Indalsu: “El aluminio es uno de los materiales más estratégicos para la construcción del futuro”

Hablamos con Teresa Chantada, directora de Sostenibilidad y Marca de Indalsu, nueva entidad asociada a Viratec, sobre la evolución del grupo y su hoja de ruta en materia de sostenibilidad, el papel clave del aluminio en la transición hacia una construcción más eficiente y circular, y las exigencias normativas europeas que están transformando el sector de la edificación.

Indalsu es un grupo industrial especializado en la extrusión y desarrollo de sistemas de aluminio para arquitectura y construcción. La compañía nace en Galicia hace más de 25 años con una vocación claramente industrial: transformar aluminio en soluciones técnicas de alto valor para el sector de la edificación.

Desde su origen, la empresa ha evolucionado desde la actividad de extrusión hacia un modelo más amplio de desarrollo de sistemas, ingeniería y marca. Hoy su actividad abarca el diseño, fabricación y comercialización de sistemas arquitectónicos de aluminio, como ventanas, puertas, fachadas, pérgolas bioclimáticas, soluciones de cerramiento y sistemas para arquitectura contemporánea. A ello se suman también soluciones de interiorismo basadas en aluminio, como sistemas de división de espacios, puertas y revestimientos decorativos.

Este crecimiento ha dado lugar a la consolidación de un grupo industrial con diferentes líneas y marcas especializadas. Entre ellas destaca DOMO, centrada en sistemas de aluminio para carpintería arquitectónica e interiorismo, y AATRIO, orientada a soluciones que amplían la relación entre arquitectura y espacio exterior, como pérgolas bioclimáticas, techos móviles o cerramientos panorámicos.

Indalsu cuenta con más de 25 años de trayectoria industrial en la extrusión de aluminio. ¿Cómo ha evolucionado la empresa hasta convertirse en un grupo con marcas propias como DOMO y AATRIO?

La evolución de Indalsu responde a un proceso natural de maduración industrial. Durante sus primeras etapas, la compañía se centró en la extrusión de perfiles de aluminio, consolidando capacidad productiva, conocimiento del material y control del proceso industrial.

A partir de esa base, la empresa fue avanzando hacia actividades de mayor valor añadido, como la ingeniería de sistemas, el desarrollo de soluciones propias y el diseño orientado a arquitectura. Este paso es clave porque implica dejar de ser únicamente un proveedor de perfil para convertirse en desarrollador de sistemas completos.

En ese contexto nace DOMO, una marca que dispone de un catálogo de sistemas de aluminio para arquitectura, concebidos para responder a los requisitos técnicos actuales de la edificación: aislamiento térmico, prestaciones acústicas, estanqueidad, durabilidad e integración arquitectónica.

Posteriormente surge AATRIO, una marca que explora otra dimensión de la arquitectura contemporánea: los espacios exteriores. Pérgolas bioclimáticas, cortinas y correderas de cristal, techos móviles y otras soluciones para terrazas y porches responden a la tendencia en arquitectura de difuminar el límite entre interior y exterior y ampliar el espacio habitable.

En conjunto, la evolución de Indalsu refleja el paso de industria transformadora a grupo industrial con capacidad de diseño, ingeniería y desarrollo de marca, integrando fabricación, innovación y visión de producto.

La arquitectura actual exige precisión técnica, eficiencia energética e integración estética. ¿Cómo están respondiendo los sistemas de Indalsu a estas nuevas demandas?

Los sistemas desarrollados por el Grupo Indalsu dan respuesta a estas peticiones desde la ingeniería del propio sistema. En primer lugar, mediante carpinterías con rotura de puente térmico y opciones optimizadas que permiten mejorar significativamente el comportamiento térmico de la envolvente del edificio. Esto es esencial para cumplir con los requisitos normativos actuales y para reducir la demanda energética de los edificios.

En segundo lugar, mediante soluciones que garantizan altos niveles de estanqueidad al aire y al agua, resistencia al viento y capacidad estructural, especialmente en grandes superficies acristaladas. La arquitectura actual busca luz, continuidad visual y transparencia, lo que obliga a desarrollar perfiles capaces de soportar grandes dimensiones sin comprometer las prestaciones.

Además, el desarrollo de sistemas se orienta cada vez más hacia la integración arquitectónica: secciones más esbeltas, perfiles ocultos, correderas minimalistas y soluciones que favorecen la continuidad visual entre interior y exterior.

En definitiva, el reto es desarrollar sistemas completos que permitan a arquitectos y prescriptores materializar proyectos contemporáneos con garantías técnicas.

El aluminio es un material clave en la construcción contemporánea. ¿Qué papel puede jugar en la transición hacia modelos más eficientes y circulares en el sector de la edificación?

El aluminio es uno de los materiales más estratégicos para la construcción del futuro por varias razones clave: durabilidad, reciclabilidad y capacidad técnica.

Desde el punto de vista ambiental, el aluminio es 100 % reciclable. Esto significa que puede reincorporarse al ciclo productivo de forma indefinida, reduciendo el consumo de materias primas y la huella ambiental asociada a la construcción. Además, su larga vida útil y resistencia a la corrosión lo convierten en un material especialmente adecuado para sistemas constructivos duraderos, con menor necesidad de mantenimiento o sustitución a lo largo del tiempo.

Pero quizá el aspecto más relevante es su capacidad para mejorar la eficiencia energética de los edificios. Los sistemas de aluminio actuales, combinados con rotura de puente térmico y vidrios de altas prestaciones, permiten diseñar envolventes con un alto nivel de aislamiento y control solar, asegurando una alta eficiencia energética.

Por último, el aluminio es un material extremadamente versátil desde el punto de vista arquitectónico, ya que permite grandes aperturas, perfiles esbeltos y soluciones constructivas complejas, algo fundamental en la arquitectura contemporánea.

Por todo ello, el aluminio no solo es un material estructural o constructivo, sino que es una herramienta para avanzar hacia una arquitectura más eficiente, más ligera y más circular.

La empresa ha desarrollado Reveral como aleación orientada a la reducción del impacto ambiental. ¿Qué líneas de innovación están explorando actualmente en materia de producto y proceso?

En el Grupo Indalsu existe una potente sinergia entre el departamento técnico y el de innovación, orientada a encontrar las mejores combinaciones de aluminio de origen reciclado de hasta un 70 % en la totalidad de la estructura, que permitirá obtener perfiles que cumplan con los mayores valores del código técnico, asegurando la resistencia, durabilidad y eficiencia.

Trabajamos también con diferentes partners del sector del reciclado y valorización del aluminio con el objetivo de reintroducir los subproductos de extrusión en la cadena de valor, avanzando así hacia la generación cero de residuos procedentes de nuestra principal materia prima.

¿Cuál es la hoja de ruta de la compañía en materia de sostenibilidad y economía circular?

El sector del aluminio está viviendo una transición acelerada hacia la sostenibilidad, impulsada tanto por normativas sectoriales como por las directivas europeas alineadas con los objetivos de 2030, 2040 y 2050.

La reciente Directiva de Eficiencia Energética de Edificios, el Reglamento de Productos de Construcción de 2024, el Reglamento de Ecodiseño y la modificación del Código Técnico de la Edificación dan lugar a un cómputo de obligaciones alineadas con la sostenibilidad ambiental que implica un cambio radical. Este cambio de concepto incluye desde la instauración de la Declaración Ambiental de los Productos de la construcción hasta la creación de un pasaporte digital que requiere presentar al consumidor final desde las especificaciones técnicas del producto (hasta ahora obligatorias) a indicadores de sostenibilidad ambiental, como el potencial de calentamiento global.

En Indalsu llevamos tiempo trabajando en estas exigencias, formándonos y cumpliendo una exhaustiva hoja de ruta de implantación con la finalidad de llegar a los mayores estándares en cuanto a la verificación y certificación de los cálculos y reportes hechos, siendo prioritario siempre la transparencia desde dentro de la organización al exterior.

Además, desde finales del 2025 estamos consolidando un departamento de sostenibilidad encargado de establecer e implementar una consistente hoja de ruta que incluye medidas, indicadores y objetivos a cumplir en los años 2026 y 2027. Estos objetivos están alineados con la circularidad y valorización de hasta el 80 % de los residuos generados, monitorización ambiental, eficiencia energética, cálculo y reporte de la huella de organización y producto, plan estratégico de descarbonización 2026-2030, formación e información interna y externa de todas las partes interesadas, transparencia y reporting en materia de sostenibilidad.

La eficiencia de la envolvente es clave en la descarbonización del sector de la edificación. ¿Cómo valoran el momento actual del sector en términos de exigencia normativa y oportunidad industrial?

Como se mencionaba en anteriores preguntas, la exigencia normativa está dando lugar a importantes cambios en el sector, como por ejemplo el cálculo y verificación del impacto ambiental de las estructuras de la construcción a través de la Declaración Ambiental de Producto (DAP) y el Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental del nuevo Código Técnico de la Edificación.

Además de los requerimientos propios del sector, en el Grupo Indalsu tenemos presentes los grandes marcos europeos como el Pacto Verde, La Ley Europea del Clima con el paquete de medidas “Fit for 55” y el Clean Industrial Deal, como vectores de la descarbonización industrial. Actualmente nos encontramos evaluando a toda nuestra cadena de valor para adelantarnos al reciente Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) y respetando siempre el conocido Régimen de Comercio de Derechos de Emisión que está aplicando con gran fuerza al sector a través del ETS2.

Indalsu acaba de incorporarse a Viratec. ¿Qué les ha llevado a dar este paso y qué papel esperan desempeñar dentro del ecosistema del clúster?

Vemos 2026 como el inicio de nuestro camino hacia una respetuosa y rigurosa implantación de la sostenibilidad en todas las sedes en España y Portugal del grupo. Al ser una empresa de origen gallego, queremos desde un inicio formar parte del principal Clúster de Soluciones Ambientales y Economía Circular.

Nuestra asociación con el clúster tiene la finalidad de colaborar en todas las actividades, formarnos e informarnos en lo relativo a la sostenibilidad ambiental y circularidad y, además, buscar posibles sinergias en proyectos con otras organizaciones socias del clúster tanto del sector industrial como de otros sectores.

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