Visecorsa se ha convertido en un referente del aprovechamiento sostenible de la madera y la valorización de productos forestales para usos vinculados al bienestar animal. Desde sus intalaciones en Betanzos, la compañía desarrolla una actividad basada en la economía circular, transformando subproductos forestales y madereros en soluciones de alto valor añadido. Hablamos con Nerea Devesa, CEO de la empresa, sobre los retos de futuro y la visión de la sostenibilidad de esta empresa asociada de Viratec.
Visecorsa es un ejemplo de aprovechamiento integral de los recursos forestales. ¿Cómo nace la empresa y qué visión impulsó este proyecto empresarial?
Nuestros orígenes se remontan al año 1996, cuando estábamos explorando nuevas vías de negocio dentro del sector maderero. Comenzamos con la compra-venta de productos de la madera enfocados al mundo de la biomasa. Confiábamos en la previsión de futuro de este producto como fuente de energía renovable y apostamos por ello. Años después, el sector reconoció la necesidad que y surgieron más empresas dedicadas a la biomasa.
En 2011 nuestra inquietud nos llevó a ver otras derivadas de nuestra materia prima. Detectamos la oportunidad que brindaba el aprovechamiento de la madera para hacer viruta destinado a las granjas y establos de diferentes cabañas ganaderas utilizando exclusivamente madera de pino gallego. Nos centramos en analizar las necesidades y nos centramos en hacer un producto de alta calidad. Nos dimos cuenta de que la viruta puede tener muchas calidades y diferentes precios. Es un producto con muchos matices. Buscamos un tipo de madera con un grado de humedad determinado y enfocado a un cliente que demanda calidad. La oferta y demanda de la madera provoca muchos altibajos a lo largo del año, por lo que nos obliga a estar muy pendientes del día a día y a estar dispuestos a afrontar desafíos de forma constante.
Habéis desarrollado una actividad basada en la valorización de subproductos y materiales procedentes del monte para transformarlos en soluciones destinadas al bienestar animal. ¿Qué necesidades detectasteis en el mercado y qué os diferencia de otros operadores?
Nos encontramos con diferentes necesidades según el tipo de cliente al que nos dirigimos. Por un lado, está el sector ganadero y, por otro, la hípica. El criador de caballos quiere una calidad extraordinaria por encima de cualquier otro factor y en Visecorsa somos capaces de conseguirla con el porcentaje de serrín y el grado de humedad que buscan, consiguiendo calidades óptimas. Ese enfoque de calidad también lo trasladamos al sector avícola o a la cunicultura. En Visecorsa buscamos el bienestar animal y eso se consigue conociendo en detalle las necesidades, hablando con el cliente, con el experto, observando el comportamiento del producto. Así somos capaces de garantizar una calidad que el mercado aprecia y reconoce. Hacemos un material óptimo para el trabajo en las granjas, sin aditivos ni productos químicos añadidos, un producto 100% natural que tan sólo pasa por un proceso de triple secado. La humedad produce la aparición de moho y puede ser foco de patógenos o infecciones para el animal y nuestro producto es una garantía ante este problema.
Dais servicio a clientes de sectores tan diversos como la hípica, el vacuno o la cunicultura, incluso en mercados internacionales. ¿Qué valor aportan vuestros productos y cuáles son las claves de vuestra competitividad?
Hemos sido capaces de responder a lo que demanda el cliente que quiere calidad y la tranquilidad de usar un producto contrastado. Nos hemos adaptado al conjunto de animales a los que se dirige nuestra viruta y vemos que hay posibilidad de escalar. Nuestro producto lo diferencian fácilmente del alimento. Si usas paja en el suelo de la cuadra, el caballo la confunde con alimento y corre el riesgo de contraer enfermedades. Con la viruta no pasa eso y además es un buen aislante de la humedad y retiene el calor que necesita el animal para su comodidad.
¿Cómo contribuye vuestra actividad a reducir residuos y a generar nuevos usos para recursos que tradicionalmente tenían escaso valor añadido?
La economía circular es la base de nuestro proceso. La corteza de los pinos que usamos presenta una humedad altísima de octubre a mayo. Nosotros la usamos como combustible para la caldera que alimenta nuestro secadero consiguiendo que en nuestra fábrica no haya residuo. Obtenemos la energía necesaria para el proceso, pero además aprovechamos material fuera de uso que procede de fábricas de muebles, aserraderos, recortes de carpintería… todo lo que se puede astillar nos interesa para darle una nueva vida y conseguir cerrar el círculo sin salir del mundo de la madera. Todo ello es posible con la trazabilidad de la cadena, contando con gestores autorizados y de proximidad. De no proceder así, la biomasa nos llegaría de fuera de Galicia lo que supone un aumento de costes de producción y un impacto ambiental que no tendría sentido.
El sector forestal está llamado a desempeñar un papel cada vez más relevante en la transición hacia una economía más sostenible. ¿Qué oportunidades identifica para Galicia en este ámbito?
Pienso que actualmente tenemos una importante oportunidad en el mundo de la construcción con el material reciclado o con materias primas derivadas del sector forestal siempre que exista una custodia de la cadena de valor. Vemos como se pone acento en la sencillez, la textura y la naturaleza de la madera en muchos ámbitos, como es el caso de las tiendas de Inditex, que emplean este material para darle personalidad a sus espacios de venta. Los sectores implicados se dan cuenta de la necesidad de avanzar en el tratamiento, uso y custodia de la madera. Es un proceso que va acompañado de una fatigosa gestión documental, pero pienso que modernizando los procesos avanzaríamos mucho, especialmente a la hora de incorporar producto que acredite su circularidad.
Además de la vertiente ambiental, Visecorsa ha apostado por un centro de trabajo moderno ubicado en un entorno rural. ¿Qué significa para ustedes generar actividad económica y empleo desde el territorio y cerca de la materia prima?
Procedemos de un pueblo de Lugo en el que nacieron los fundadores de la empresa, donde vivían rodeados de madera. Betanzos nos ofreció el espacio ideal para nuestro proyecto: ubicación óptima, una zona rural con influencia urbana y en una comarca con mucha actividad. Es un orgullo generar empleo en nuestro entorno. Nuestros trabajadores proceden de toda la comarca y eso es un activo de la empresa. Apostar por este entorno es un valor añadido y lógico.
Como directiva, ha desarrollado su trayectoria en un sector históricamente muy ligado al ámbito industrial y forestal. ¿Cómo ha evolucionado su papel profesional y qué aprendizajes destacaría de esta experiencia?
Estoy en un constante aprendizaje. Cuando comencé a nivel industrial tenía menos experiencia, pero por mi formación dominaba los aspectos legales y económicos de la empresa. Tenía mucho por descubrir en el ámbito de los procesos industriales, la logística, la producción… pero la actitud y la apertura de miras te ayudan a avanzar. Estoy rodeada de personas con una alta formación y experiencia que se implican en la mejora continua. Me gusta aportar un enfoque novedoso, joven quizá, en un sector como el forestal. Personalmente disfruto con la posibilidad de ver otras industrias, el contacto con clientes y proveedores para abrir propuestas innovadoras que favorezcan un crecimiento ordenado.
La innovación es clave para seguir avanzando en sostenibilidad y eficiencia. ¿En qué proyectos o líneas de trabajo está centrada actualmente Visecorsa y cuáles son sus principales retos de futuro?
Creo que los retos del futuro tienen que ser aterrizados en el papel y en este sector se pueden abrir nuevas dimensiones y líneas de negocio. Nos gustaría crecer en el campo de la biomasa porque es un aliado para acortar distancias en el camino de la descarbonización, ganando soberanía energética en muchos ámbitos. Para ello es necesario generar redes y entornos de trabajo competitivos que nos ayuden a explorar las vías de crecimiento escuchando el mercado y los cambios que se están dando a nivel global.
Visecorsa forma parte de Viratec ¿Qué valor aporta a una empresa como la vuestra participar en este ecosistema y qué oportunidades os ha permitido identificar o impulsar?
Si trabajas en solitario, sin formar parte de un cluster, no estás en el buen camino. Es importante compartir visión y complementarse para apostar por un sector común con poder de influencia y capacidad de expansión. Poner en valor la economía circular es un bien industrial.
Considero que el ecosistema que generamos las entidades que nos encontramos en Viratec permite luchar por un objetivo que nos compete a todos. Viratec nos ofrece un espacio para reflexionar desde el conocimiento y darle vueltas a aspectos relevantes como el que debe protagonizar la industria ambiental gallega. Compartir esfuerzos nos lleva a conclusiones sólidas y tener voz ante diferentes estamentos con poder de decisión.
Si tuvieras que resumir en una sola idea la aportación de Visecorsa a la economía circular gallega, ¿cuál sería?
La responsabilidad de la gestión del producto. Considero que para hablar de economía circular con autoridad tienes que ser consciente del producto con el que trabajas y, a posteriori, participar responsablemente en la gestión de los recursos.