Orixe Salgada demuestra que ser ecológico y sostenible es compatible con ser productivo y eficiente. Con esta filosofía, recuperan conocimientos tradicionales del entorno costero gallego y transforma las algas de arribazón, hasta ahora entendidas como un residuo, y las transforman en bioestimulantes de alto rendimiento para el sector agrícola, cerrando un ciclo que une el mar y la tierra con criterios de sostenibilidad y economía circular.
Detrás del proyecto hay un equipo joven, con formación científica de alto nivel y el respaldo de las cofradías de pescadores, que encuentran en estas algas de arribazón una nueva fuente de valor para sus comunidades. Hablamos con su fundadora sobre los orígenes de la iniciativa, los resultados en campo y su visión de futuro.
¿Cuál fue el Big Bang que provoca el nacimiento de Orixe Salgada?
Orixe Salgada nace como una iniciativa que busca resolver una problemática real del primer sector, que es darle una salida a un residuo como las algas de arribazón. En 2019, cuando tengo la primera reunión con una patrona mayor de una cofradía y me cuenta el problema tan grande que suponen, no puedo entender cómo no se hace nada al respecto. Tirando del hilo entiendo que las cosas están tan desordenadas, que es imposible dar el paso. Por ello, no es hasta 2023 que, gracias al programa Nuestro Reto Solidario, que ponemos en marcha la iniciativa. Esta vez, con más conocimiento y apoyados por instituciones, comenzamos el recorrido que se materializa en 2025.
Vuestro proyecto habla de tradición e innovación sin ningún tipo de complejos. Le dais un nuevo enfoque al aprovechamiento de las algas que aparecen en los arenales, un material que tradicionalmente se empleaba como abono para las tierras. ¿Estamos ante una reinvención o una innovación?
Para nosotras, estas algas son materia prima que convertimos en productos de alto valor, pero no solo buscamos hacer un producto, sino que pretendemos que haya un sentido en todo que hacemos. Tradicionalmente, las algas tenían mucho valor en nuestra comunidad; el abono (la ceba, el estiércol, la barda u otros nombres) es el mas conocido, pero también servían de alimento y de ungüentos para enfermedades. No estamos reinventando la rueda, solo recuperando un conocimiento ancestral que ya existía y poniéndolo al servicio de la comunidad con las herramientas actuales.
¿Cuál es su propósito principal y que ventajas ofrecen los productos de Orixe Salgada?
Los productos de Orixe Salgada están diseñados para ponerse al servicio de la comunidad, con la finalidad de mejorar la salud de las personas y del entorno. Partiendo de esa base, nuestro foco principal está en el primer sector, buscando así cerrar el ciclo dentro del sector agroalimentario. Con las algas hacemos unos extractos líquidos capaces de mejorar la salud de las plantas, reduciendo así la dosis de abonos químicos y fitosanitarios, que son dañinos para nosotros y para el medio ambiente.
Por ejemplo, frente a otros abonos de la competencia, nosotras producimos de forma sostenible, 100% libre de químicos y con 0% residuos. En campo, tenemos una tasa de efectividad muy alta; un 80% de tasa de germinación y un 255% de aumento de clorofilas son algunos ejemplos. Esto significa que nuestros productos, además de ser saludables, funcionan. Demostramos que ser ecológico y sostenible es compatible con ser productivo y eficiente.
Vuestro primer producto comercial llegó al mercado hace seis meses, ¿qué acogida está cultivando?
Está siendo muy aceptado, sobre todo entre el sector vitivinícola, que es quien más problemas tiene con las plagas y los hongos. Actualmente estamos probando si podemos mejorar la resiliencia de las cepas frente a estas plagas, pero ya comprobamos que, en zonas de sequía, nuestro producto mejora considerablemente la resistencia, disminuyendo las pérdidas.
En en plantaciones como el maíz, las pruebas nos dicen que la espiga es mucho más consistente con granos mejor formados, lo que mejora la digestión de la vaca un 3%. Esto se traduce en un aumento de la producción de leche de hasta un 17% y una tasa de retorno para el ganadero de hasta 345€/Ha. Con la huerta sucede algo semejante: los tomates, por ejemplo, con solo una aplicación del producto avanzan más que sus homólogos sin producto, ampliando el tiempo de producción sin perder el vigor de la planta.
¿Estáis trabajando en nuevos productos o formatos?
Principalmente trabajamos con algas verdes, que son las que más aparecen en nuestras costas y que, dentro del mercado a lo que nos dirigimos, son las más “raras”. Vemos que aportan una calidad excepcional y ya estamos valorando irnos a formatos de sectores mas específicos como cosmética o farmacia.
¿Cómo se abre camino un producto de base circular o sostenible ante otros que no cuentan con ese atributo o que responden a procesos industriales que no consideran el impacto ambiental por principio? ¿Resulta complicado competir, o es una ventaja?
Cada producto está muy especializado en su nicho. Es decir, no podemos comparar un bioestimulante, que es el que nosotros hacemos, con un fitosanitario químico, igual que no podemos comparar una vitamina o probiótico con un antibiótico. Esto no quiere decir que sean incompatibles. Cuando tomamos antibiótico, también nos tomamos probióticos para disminuir los efectos secundarios. Nosotros nos especializamos en el primer abanico.
La propuesta de Orixe Salgada tiene aplicaciones en agricultura, cosmética, farma… ¿Qué capacidad tienen nuestro territorio y vuestro proyecto para atender el mercado?
Galicia tiene una materia prima excepcional, tanto a nivel recursos como en conocimiento, ya que nuestra comunidad, gracias a la longevidad que nos caracteriza, conserva mucho conocimiento ancestral que desgraciadamente ha desaparecido en otros territorios. Tenemos a disposición herramientas y conocimiento, y nuestro deber es generar capacidad de explotación de esta materia prima de forma coherente y responsable. Para eso tenemos que ponernos en valor, algo que los gallegos no hacemos lo suficiente. Galicia es puntera en muchas industrias, y no están tan reconocidas ni lo ponemos tanto en relevancia como hacen otras comunidades.
Conseguisteis el reconocimiento de entidades como Agaderou el premio Ultreia Galicia al emprendimiento ligado al territorio. Además, fuisteis incluidos en el Top15 de las Climatech españolas… ¿qué supone para vosotras?
Los reconocimientos en una etapa inicial son fundamentales, porque son el combustible que te da la los ánimos de seguir adelante, de levantarte cuando caes, de luchar cuando estás cansada… Para nosotras significó mucho, porque hubo momentos críticos, no todo son flores, y gracias al apoyo institucional y a los reconocimientos pudimos salir adelante.
El equipo de Orixe Salgada es joven, disruptivo y con una preparación de alto nivel, con visión para asumir el reto de emprender un negocio con un producto innovador. ¿Cómo fue el proceso? ¿Qué dificultades os encontrasteis?
No fue sencillo. Un perfil muy técnico a veces carece de visión global, y en una empresa de este estilo hace falta saber mucho, pero también saber cómo aplicarlo justo donde toca. Cuando un perfil que lleva toda su carrera profesional investigando y profundizando sobre una cosa muy concreta sale de su nicho, suele encontrarse muy perdido en cómo encajar esa pieza y transmitir ese conocimiento.
Creo que en los estudios superiores hacen falta más asignaturas de gestión. En general, tenemos mucho conocimiento, pero no sabemos ponerlo en práctica, ni trabajar en equipo, ni organizarnos el día a día… Esto, al principio, fue un problema, pero luego entendimos que existe una fase de aprendizaje y pusimos a disposición todos los recursos necesarios. A veces, hacemos más de psicólogos que de biólogos.
Algo que no debemos perder de vista es que Orixe Salgada supone un compromiso con el desarrollo local. Trabajáis de mano de las cofradías de pescadores y le dais importancia al papel de las personas de las comunidades pesqueras. ¿Cómo es ese proceso?
Para nosotras es un proceso natural que tenía que darse de esa manera. El primer sector está pasando por un momento complejo, intentando superar todas las dificultades que están sufriendo a causa del cambio climático. Desde Orixe Salgada queríamos aportar, dotando de valor a algo que no lo tenía para dar una nueva oportunidad al sector.
Es diferencial por el momento en el que lo hacemos, pero realmente supone volver a los orígenes de nuestra tierra, a la tradición, y eso no tendría sentido si no implicamos a los actores clave. Ellos son los gestores de los recursos y, como tal, les corresponde un rol en su valorización para preservar su oficio. Nunca consideramos hacer la extracción nosotras como empresa, porque creemos que es importante que exista esa colaboración para mantener los puestos de trabajo y la economía de los hogares que subsisten gracias al mar.
¿Cómo os figuráis el futuro de Orixe Salgada? ¿Os veis en el mercado internacional? ¿Tenéis previsión de buscar inversores, expansión a otros territorios costeros…?
Nos vemos camo una industria puntera, sostenible, transformadora, que une al primer sector en favor de la salud de las personas y del planeta, transversal al mar y a la tierra, con el foco en lo natural. Trabajar estos pilares nos va a dar una base sólida para seguir creciendo en coherencia con el entorno. Sabemos que es un trabajo complejo y, dependiendo del país, utópico. Pero cada día una persona se da cuenta de que necesitamos alternativas saludables, volver a los orígenes y cuidar de nuestro entorno para vivir bien. Y en esa alternativa, va a encontrar el Orixe Salgada como aliada.
¿Qué representa para vosotras y qué oportunidades os brinda Viratec? ¿Qué esperáis de esta agrupación industrial?
La colaboración es uno de los pilares y valores de Orixe Salgada. Creemos que juntos llegamos más lejos. En este sentido, el clúster Viratec los ayudan a crecer, a hacer conexiones, nos mantiene al día de las novedades del sector y hace una gran labor dándonos visibilidad, algo muy necesario cuando estás comenzando una andadura empresarial.