El Obradoiro da La, organizado por Viratec gracias al apoyo de IGAPE, reunió en Santiago a diferentes agentes vinculados al sector de la lana, la sostenibilidad, la innovación, los nuevos materiales y la bioeconomía circular. El objetivo era claro: abrir un espacio de reflexión y trabajo para repensar el papel de la lana gallega y explorar cómo puede pasar de ser considerada un problema de gestión a convertirse en una oportunidad productiva, ambiental y territorial.
Las jornadas permitieron analizar la situación actual del sector, identificar barreras y comenzar a definir líneas de trabajo que puedan transformarse en futuros proyectos piloto. Para ello contaron con todos los actores de la cadena, además de expertos como Daniel Palet, Fellow por el Textile Institute de Manchester; Silvia Díaz, CEO del Grupo Pressto; o David Allo, responsable de sostenibilidad en Texfor.
Desde la regulación normativa hasta la financiación de proyectos, el Obradoiro da La proporcionó una visión 360 de la problemática existente y de las posibles soluciones en el contexto gallego y también nacional.
De residuo a materia prima estratégica
Una de las principales conclusiones del Obradoiro da La es que la lana no debe seguir entendiéndose como un residuo. Se trata de una fibra natural, renovable, biodegradable y con propiedades técnicas de gran valor.
La lana es duradera, transpirable, elástica, ignífuga, regula la humedad y ofrece un excelente comportamiento térmico. Además, requiere menos lavados que otras fibras, puede conservarse durante décadas y, al final de su vida útil, puede reincorporarse al territorio como material biodegradable. Este cambio de mirada fue uno de los grandes ejes de las jornadas: dejar de hablar de la lana solo como un subproducto de la ganadería y empezar a verla como un recurso estratégico para nuevos modelos de economía circular.
El gran obstáculo: el lavado industrial
A lo largo de las sesiones quedó claro que el principal reto no es únicamente tecnológico. La lana existe, los ganaderos la producen y hay empresas interesadas en explorar nuevos usos. Sin embargo, falta una cadena de valor suficientemente estructurada.
Uno de los puntos más repetidos fue la ausencia de infraestructuras próximas y viables para el lavado industrial de la lana. Sin este paso, resulta difícil avanzar hacia usos textiles, técnicos o industriales de mayor valor añadido. La clasificación, el almacenamiento, el lavado, la transformación, la logística y la conexión con el mercado son piezas que deben funcionar de manera coordinada. El Obradoiro da La sirvió precisamente para empezar a conectar a actores que hasta ahora trabajaban de forma aislada.
Nuevos usos para la lana gallega
Las jornadas permitieron abrir diferentes líneas de oportunidad. Algunas están vinculadas al textil, pero muchas otras van más allá de los usos tradicionales.
Entre las aplicaciones con mayor potencial destacan:
- Aislamiento térmico y acústico para construcción.
- Biomateriales combinados con otros recursos naturales.
- Fertilizantes y enmiendas agrícolas.
- Rellenos naturales para prendas, colchones, cojines u otros productos.
- Tejidos técnicos y no tejidos.
- Aprovechamiento de subproductos como la lanolina.
- Proyectos de medición ambiental y análisis de ciclo de vida.
Una de las ideas más interesantes surgidas durante el proceso fue la posibilidad de avanzar hacia un piloto de biorrefinería de la lana. Este enfoque permitiría clasificar cada tipo de lana según su calidad y dirigirla hacia el uso más adecuado: textil, construcción, rellenos, biomateriales, fertilizantes o aplicaciones agrícolas.
Hacia un Libro Blanco de la Lana
Como resultado del proceso, se planteó la creación de un Libro Blanco de la Lana. Este documento permitiría recopilar el conocimiento generado durante las jornadas, ordenar las oportunidades detectadas, identificar barreras y servir como base para futuras iniciativas colaborativas.
El Libro Blanco puede convertirse en una referencia para administraciones, empresas, ganaderos, centros tecnológicos y entidades interesadas en impulsar la valorización de la lana gallega.
Un espacio que debe seguir vivo
El Obradoiro da La no debería entenderse como una acción puntual, sino como el inicio de una plataforma de colaboración. Su principal valor fue reunir a personas y entidades que comparten una misma intuición: la lana gallega tiene futuro si se trabaja desde la cooperación, la innovación y la conexión entre sectores. El reto ahora es mantener vivo este espacio, avanzar en proyectos piloto y construir una hoja de ruta compartida. Galicia cuenta con materia prima, conocimiento, tradición ganadera, capacidad tecnológica y sensibilidad ambiental. La oportunidad está en conectar todos esos elementos para que la lana vuelva a ocupar el lugar que merece dentro de una economía más circular, local y sostenible.